El duelo agudo es uno de los momentos más íntimos y vulnerables que atraviesa un ser humano. Y es también uno de los momentos donde los profesionales de primera línea más se sienten sin herramientas: no saben si hablar o callar, si quedarse o retirarse, si nombrar la pérdida o evitarla.
El acompañamiento en los primeros momentos de una pérdida no requiere ser psicólogo ni tener respuestas perfectas. Requiere saber estar: con presencia, con calma y con el criterio suficiente para no hacer daño sin querer.
Este curso enseña exactamente eso.
A lo largo de la formación vas a desarrollar herramientas para:
Definición y características del duelo agudo. Reacciones normales en los primeros momentos: llanto, parálisis, negación, agitación, silencio. Qué es esperable y qué puede ser señal de alarma. Diferencias entre duelo agudo, crisis emocional y duelo complicado.
Qué necesita realmente una persona en los primeros momentos de una pérdida. La presencia como herramienta: cómo estar sin necesitar hacer. El silencio acompañado: cuándo es más poderoso que las palabras. Qué decir, qué no decir y por qué. Cómo validar el dolor sin minimizarlo ni amplificarlo.
Acompañar a quien acaba de recibir la noticia de un fallecimiento. Estar presente cuando la pérdida ocurrió frente al interviniente. Acompañar a familiares mientras se espera información incierta. Duelo en contextos colectivos: cuando varias personas pierden al mismo tiempo.
Señales de riesgo de duelo complicado o patológico. Cuándo y cómo derivar a un profesional de salud mental. Cómo cerrar el acompañamiento y vincular con redes de apoyo. El impacto de acompañar pérdidas repetidamente: autocuidado del interviniente.
Al finalizar la formación, los participantes podrán:
Esta formación es especialmente útil en situaciones como
A todo profesional que en su trabajo puede estar presente en los primeros momentos de una pérdida: médicos, enfermeros, paramédicos, bomberos, policías, trabajadores sociales, psicólogos y voluntarios.
No requiere formación previa en psicología. Se recomienda haber completado el Nivel 1 del Programa INTERVIENE, aunque no es obligatorio.
Este curso no forma para intervención psicoterapéutica en duelo. Su enfoque es el acompañamiento en los primeros momentos de una pérdida, dentro de los límites del rol del interviniente de primera línea.